Articulo de ElSalvador.com

CHALATENANGO. Por fin paraban la racha los norteños. Lo conseguían ante un Sosonate que se mostró ordenado atrás, pero que no les generó casi nada arriba. Fueron mejores los chalatecos en casi todo el encuentro, uno no muy divertido, con muchas ganas por parte de ambos, pero con pocas asociaciones y claridad.

Sumidos en crisis deportivas, ambos planteles llegaban al encuentro de anoche con mucha presión, sobre todo los chalatecos, que llegaban ya con ocho jornadas consecutivas sin conocer la victoria.

La última vez fue en la fecha cinco, ante Firpo, cuando ocupaban el tercer puesto de la tabla general. Desde entonces, el equipo fue a pique.

El conjunto local generó más llegadas, sobre todo con un inquieto Henry Alvarenga, que probó hasta en tres ocasiones en la primera mitad, dos en contragolpes bien armados pero en los que no pudo liquidar.

Subió bien Israel Landaverde por banda izquierda, y esta vez no logró capitalizar el equipo rival el espacio que dejaba, en parte porque relevó a tiempo Palacios.

Del otro lado, Sonsonate tocaba paciente atrás cuando tenía el balón, y buscaba los espacios. A veces, salía con pelotazo desde el fondo de Carrillo pero cuando armaba, no se miraba mal. El problema era que de media cancha hacia arriba el movimiento en bloque no era coordinado, no existían las conexiones, o llegaban bien a romperlas Érick Molina, Carlos Angulo o la última línea defensiva de los morados.

Chalate se siguió animando con remates de Hernández, y la respuesta era similar, pero pobre, por medio de Polo y Mira, con tiros perdidos. Siempre fueron más los morados, aunque no lograban capitalizar el dominio ni las escapadas de Landaverde, Hernández o Alvarenga. Tampoco elaboraba bien en el tramo final Ulloa cuando se le presentaban las ocasiones.

Pero todo cambió al 39′. Un tiro colocado y con efecto de Molina obligó a la estirada del meta Hernández, que desvió a tiro de esquina.

En el cobro, Angulo le ganó a la defensa visitante y cabeceó picado para que en segundo poste apareciera con un nuevo testarazo Otero para mandar la bola al fondo.

Justo premio para un equipo que estaba haciendo mejor las cosas en la cancha, aunque aún le falta mucho para levantar y mostrar el nivel del inicio del torneo.

El complemento

Para la segunda mitad, Sonsonate movió sus piezas primero. Salió Alcazar, que estuvo pintado en la primera mitad, y entró Abarca para tratar de ganar por banda derecha llegada y frentar a Landaverde.

La primera clara fue de los cocoteros, que traían más ímpetu, pero el meta Salinas desvió a tiempo un remate potente de Ze Paulo, raso, al borde del área, y Granados terminó complementando al tirar la bola al tiro de esquina, sobre el 51′.

Chalate se dio cuenta que no podía quedarse a especular atrás y comenzó también a presionar, a tener el balón y a proponer como en la primera parte. Al 55′, casi anotan el segundo tras una contra, en un remate potente y raso de Ulloa que sacó el meta Hernández con lo último. Y de nuevo se vistió de héroe al 60′, al desviar un tiro libre de Wilmar Hernández.

Sobre el 67′, se descuidó Chalate, y Sonsonate pudo conseguir el empate en un tiro-centro de Ze Paulo al que no alcanzó a cerrar en segundo poste Mira, cuando el meta estaba vencido.

Para entonces, los norteños ya habían cedido bastante terreno y recularon.

En el tramo final, el partido se acababa, pero en un centro, nadie despejó, la bola le llegó a Polo, quien remató de cabeza cuando el meta Salinas venía con todo y se lo pasó llevando. La bola se fue afuera y el réferi señaló penalti. El mismo Polo se encargó de firmar el empate y de dejar de nuevo en el sótano a los morados.